Hope Moore vivía atormentada desde la muerte de su madre y todo lo que ese acontecimiento conllevó, sin embargo, tenía claro una cosa, iba a perseguir sus sueños como artista, ya que pintar era lo único que la calmaba, o eso creía antes de encontrar a esos dos ojos.
Alan Taylor, también conocido como "el chico misterioso que nadie llega a conocer realmente". Su nueva vida en otra ciudad le permitirá sentir curiosidad hacia ciertas actitudes a las que no estaba acostumbrado anteriormente.
Puede que Hope no soporte a los chicos misteriosos y a Alan le encante sacar de sus casillas a la gente, pero ¿que podría salir mal, no?
Asher pensaba que tenía una vida perfecta. Era el mejor en su equipo de hockey, tenía las mejores notas en la universidad y un grupo de amigos que parecían serle fiel.
Pero cuando conoce a Skye, la hermana de uno de sus mejores amigos cree que la chica está loca. Tiene una actitud tan dura que es difícil de romper y suele irritarlo todo el tiempo desde que se ha mudado a vivir con su hermano y él.
Y cuando los chicos del equipo le proponen que no conseguiría conquistar a alguien como Skye, lo ve como un reto que está dispuesto a jugar, una apuesta para conquistar el corazón de alguien como Skye es suficiente para que Asher acepte, pues es demasiado competitivo y no está dispuesto a perder su puesto en el equipo de hockey y pasarse el resto del año en la banca como le han apostado.
Sin embargo, a medida que conoce a Skye, Asher se da cuenta que la chica es todo lo contrario a lo que le ha tratado de demostrar, conquistarla no parece tan complicado como pensaba y el corazón de ella no parece ser el único en juego.