
Dejarnos sentir frente a la desnudez de vivir en nuestra verdad. Ser explosión salvaje, orgásmica, incendiaria y sensual. Tomar el micrófono para echarnos a llorar o reír frenéticamente. Explorar nuestros adentros para construir hermosos mosaicos de otredades que se besan y acarician. Un espacio para ser y dejar de ser todo aquello que asfixia nuestro yo auténtico.Todos los derechos reservados