Resiliencia

Resiliencia

  • WpView
    Reads 431
  • WpVote
    Votes 26
  • WpPart
    Parts 8
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sat, Oct 18, 2025
¿Había algo peor que estar enamorada? Sí, estar enamorada del hermano de tu mejor amigo. Sonaba como el estúpido cliché que todas las adolescentes querían vivir. Y a mí, me tocó esa desgracia. Y descubrí de la peor manera posible que no todo es tal y como te lo pintan en los libros y las películas. La realidad era mucho, mucho peor. Mucho más fea. Mucho más dura. O al menos lo fue en mi caso. Porque Jonathan Parker, jamás había sentido algo por mí. Y me lo dejó bastante en claro el día que le confesé mis sentimientos. Ese día murió mi amor por Jonathan. Y mis pobres sentimientos murieron junto a él. Aunque claro, ya no teníamos trece años. Él ya no me gustaba, claro que no. Y yo, seguía sin gustarle a él, para sorpresa de nadie. Lo bueno es que todo había quedado en el pasado. Y sin resentimientos. ¿O no?
All Rights Reserved
#361
polosopuestos
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • El mejor amigo de mi hermano
  • Por el brillo de tus ojos.
  • Amor prohibido (1) ✔️
  • Disconnected
  • Nosotros, siempre (SIEMPRE #2)
  • Hasta que el sol vuelva a sonreír
  • Entre versos y otros prejuicios | Primer Parte
  • Así fue

Desde que tengo memoria, siempre he estado enamorada de Joe Anderson, el mejor amigo de mi hermano. Con su risa contagiosa y esos ojos que brillan como estrellas, cada vez que lo veo, siento mariposas en el estómago. Pero, por alguna razón, nunca me atreví a confesarlo. Tal vez era el miedo a arruinar la amistad entre ellos o el temor a que él no sintiera lo mismo. A lo largo de los años, he sido su sombra, disfrutando de cada pequeño momento que compartimos: las veces que venía a casa a ver películas, las tardes en las que íbamos todos juntos al parque y esas bromas internas que eran solo para nosotros. Sin embargo, mi corazón guardaba un secreto que latía con fuerza cada vez que lo veía sonreír. Un día, todo cambió Joe me marco. Con una sonrisa traviesa, me dijo que había estado pensando en mí y que quería que saliéramos a solas. Mi corazón se detuvo. ¿Estaba soñando? ¿Acaso realmente le gustaba a él también? Después de muchas miradas y risas nerviosas, finalmente se armó de valor. "¿Te gustaría salir conmigo?", preguntó, y en ese instante todo cambió. Sin embargo, la vida, como siempre, tiene sus obstáculos...

More details
WpActionLinkContent Guidelines