
No se me nota, pero me gusta. No se lo he dicho, pero le quiero. No lo sabe, pero lo daría todo por estar con él. Sin embargo, tengo que vivir sabiendo que ha preferido a mi hermana. A mi siempre perfecta hermana. Probablemente tenga celos de ella ¿para qué negarlo? Y es que aún no he aprendido a convivir con la perfección y con las risas ya que ambas son la misma persona. ¿Quién dijo que las mellizas se llevaban bien?All Rights Reserved