Con sabor a Caramelo

Con sabor a Caramelo

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WpMetadataNoticeLast published Sat, Nov 19, 2022
Caramelo Román, una hermosa morena de piel clara, ojos miel y larga cabellera azabache cuyos sueños y ganas de comerse al mundo no tienen límites... O, al menos así era, hasta que conoce a Máximo Galindez, un hombre magnético y misterioso para quien la faena en el campo lo es todo porque no había mejor enseñanza que la vida, la tierra y la cría de animales te daba. «Un verdadero hombre era aquel que formaba su carácter al compás del trabajo, con la piel quemada bajo el sol inclemente y la ropa empapada en sudor». Máximo Galindez. «No me subestime, Patrón. Soy pequeña pero no manca y podré tener menos fuerza que un hombre de su contextura, pero también tengo ideas, talento y mucha agilidad. Usted sólo contráteme y lo comprobará». Caramelo Román.
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Isagi suspiró al ver por última vez la ciudad desde la ventana del tren. Había dejado atrás muchas cosas: recuerdos, heridas, personas... y también la esperanza de que, en este nuevo lugar, tal vez pudiera comenzar de cero. Con su maleta en una mano y una receta de galletas escrita a mano en la otra, bajó del tren con el olor a vainilla impregnando el aire a su alrededor. Su aroma natural, suave y dulce, siempre llamaba la atención, pero él deseaba algo más. Que alguien lo mirara por quien era: alguien que ama cocinar, que se esfuerza en todo lo que hace, y que sueña con ser amado de verdad. Al instalarse en su pequeño apartamento, se sintió solo, pero libre. No pasaría mucho antes de que conociera a Bachira, un omega alegre que lo arrastraría -literalmente- a nuevas amistades. Así fue como conoció a Rin, su pareja alfa de mirada fría y corazón cálido, y a dos alfas más: Reo, elegante pero posesivo, y Nagi, tranquilo, casi perezoso, pero con una mirada que hacía temblar el corazón de Isagi sin razón aparente. ¿Será que el destino le tenía preparada una sorpresa? Porque justo cuando pensó que nadie lo vería como algo más que un cuerpo bonito... Nagi empezó a mirarlo distinto.

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