INDISCUTIBLEMENTE MIA

INDISCUTIBLEMENTE MIA

  • WpView
    Reads 5,838
  • WpVote
    Votes 261
  • WpPart
    Parts 41
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Wed, Apr 8, 2026
El aire en la habitación parecía más denso, como si cada respiración costara más. Sentía el latido de mi corazón en mis oídos, pero no podía apartar los ojos de él. Alexander Lombardi estaba allí, sentado como si el mundo entero girara a su alrededor, con esa mirada oscura que me recorría la piel, quemándome lentamente. "¿Sabes lo que soy, verdad?" Su voz, profunda y cargada de un peligro que sentía bajo la piel, me estremeció. Asentí sin pensar, incapaz de moverme. Cada palabra suya era una advertencia, un filo cortante. "Te lo diré solo una vez, Emma: si decides quedarte a mi lado, no hay marcha atrás. No tienes idea del fuego en el que te estás metiendo... pero si cruzas esa línea, no podrás escapar. Serás mía, completamente, o no serás nada." Mis pulmones ardían, mi mente gritaba que corriera, pero mi cuerpo traicionaba ese impulso. Porque, en lo más profundo, sabía que ya era demasiado tarde. Yo ya le pertenecía, aunque no lo quisiera admitir.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • BAJO SU DOMINIO
  • Destino
  • Deseos Prohibidos.
  • INTO THE SHADOWS
  • COMPRADA POR EL CAPO «EN REEDICIÓN »
  • 𝐌𝐢𝐧𝐞 𝐀𝐧𝐝 𝐎𝐧𝐥𝐲 𝐌𝐢𝐧𝐞
  • Atrapada en tus Manos
  • Desde dentro
  • Mi secreto mejor guardado

Mi padre me vendió como pago de una deuda, entregándome a Alexander Moore, el despiadado Alpha de la mafia alemana. Desde el primer momento intenté escapar, pero él siempre me encontraba. No me castigaba con violencia; en cambio, me observaba con una paciencia inquietante, como si disfrutara de mi lucha. Pronto descubrí que su mundo era más peligroso de lo que imaginaba: traiciones, conspiraciones y una guerra entre mafias me envolvían sin que pudiera evitarlo. Pero lo más aterrador era Alexander mismo. No solo me mantenía cautiva, sino que parecía obsesionado conmigo, decidido a hacerme suya. Yo no pensaba rendirme. No sería su prisionera. Sin embargo, mientras intentaba huir, una duda comenzó a atormentarme: ¿y si Alexander no era solo un monstruo? ¿Y si había algo más detrás de su frialdad? Lo único seguro era que debía escapar. Antes de que fuera demasiado tarde.

More details
WpActionLinkContent Guidelines