Venganza.
Se conocieron gracias y tristemente con esa misma palabra.
Hay muchas maneras de respirar, las cuales entiendes cuando encuentras los sentimientos que las diseñan. Tanto Erik como Lauren empezaran a entenderlas.
La vida de Lauren es tranquila hasta que él aparece.
Erik es diferente y peligroso, su vida en sí lo es, pero ella la hace más estable y fácil de soportar.
Ellos se conocen gracias a una venganza, en la que no quieren tener nada que ver.
¿Se arriesgarían a estar juntos?
Supongo que no deberían sentir nada mutuamente, pero a veces ocurre lo que menos quieres que pase.
Hay personas que no quieren que estén locamente enamorados.
¿Seán capaces de salir de todos los problemas juntos?
¿Podrán respirar para poder estar el uno con el otro?
Cambiaran sus vidas ha ciertos nivel y Lauren tendrá que aceptar que la única manera de estar con él, es respirando.
Y Erik... ¿Arriesgaría de verdad su vida por ella?
Shaun y Dany solían ser mejores amigos, hasta que un simple malentendido los separó para siempre. Todo comenzó con una declaración de amor de Shaun, quien le confesó a Dany que la amaba. Pero en lugar de responder con un "gracias" o un "lo siento", Dany lo rechazó de la manera más cruel posible: mintiéndole que ya tenía novio. Esa mentira destrozó la amistad, y los dos se distanciaron sin mirarse jamás.
Ahora, dos años después, el destino los ha reunido de nuevo en el mismo salón de clases, y ambos han cambiado... aunque no tanto como para olvidar el odio que todavía sienten el uno por el otro. El roce es inevitable, y el chiste fácil es lo único que los mantiene a flote mientras se enfrentan cara a cara cada día.
Entre bromas pesadas, comentarios mordaces y esa chispa de odio que nunca se apagó, Shaun y Dany empiezan a darse cuenta de que tal vez lo que había entre ellos no era solo odio. Pero, ¿pueden dejar de lado el pasado y la guerra emocional que libran a diario para darse una segunda oportunidad? O, ¿están condenados a seguir peleando hasta el final de los días?
"Esto es guerra", y no están listos para rendirse... ni tampoco para admitir lo que sienten.