Una brújula siempre marca el camino indicado, el camino necesario a recorrer para nuestra ubicación deseada.
Mi brújula se desorientó un poco, no sabía a donde correr, no sabía ni siquiera cual era esa meta. Mi papá me había dicho que tenía un propósito, por esa razón mi corazón seguía latiendo.
Pero cuando él nos dejó, cuando el tomo la decisión más egoísta, mi norte y mi rumbo se perdió. Las personas que debían de ayudarme me hundieron, las personas que debían de amarme sin importar nada, decidieron juzgar y rechazar.
Huir, parecía ser lo indicado, pero nada puede escapar del inmenso amor que me buscaba.
La iglesia me lastimo, empecé a crear ideas erróneas, por personas que no enseñaban de manera correcta.
Pero por más que corrí y corrí, él me alcanzo, por más que quise escapar el me encontró. Solo tuve que dejarme hallar y darle el permiso para que haga su obra en mí.
Sí, la iglesia lastima, pero no le entregues tu vida a la iglesia, entrégasela a quien la creo y te darás cuenta, la diferencia de las cosas.
Como yo, Luz Arias, una chica común y corriente, que se dejó atrapar por el hombre más perfecto y sin manchas.
¿Dolió? lo suficiente, pero bendito ese dolor que me trajo a sus brazos verdaderamente.
Te invito a conocer mi historia, su historia, nuestra historia.
Espero poder contarles toda mi historia hasta con el más mínimo detalle, pues he tenido una vida tan dura desde pequeña, que el simple hecho de viajar a los recuerdos, me duele.
Todo inicio el día que mi madre falleció, pues mis dos hermanas y yo, nos quedamos bajo el cuidado de nuestro controlador padre, a quien no le importaría arriesgarnos con tal de seguir adelante con sus ambiciones.
Cansada de este mal trato en casa, decidí huir haciéndome pasar por otra persona bajo el nombre de mi madre, para no levantar sospechas. A lo largo del tiempo me construí una vida, un pasado y probablemente sentencie mi futuro, puesto que no creí llegar tan lejos con esto. En el camino he lastimado personas a las cuales llegue a amar sin previo aviso, si, incluyendo tal vez al amor de mi vida.
Pero durante este tiempo no solo ellos han sido dañados, sino que yo también. Me he enfrentado al dolor, arrepentimiento y culpa, puesto que cada noche vienen a mi, recuerdos disfrazados de pesadillas. Como si fuera poco, a esto se le agregan personas externas a mi familia, que desde el primer momento en que me conocieron, han tenido como objetivo perjudicarme aun mas.
Solo puedo decir, que el secreto de vivir bajo el nombre de alguien más y el suplantar una identidad falsa, se paga muy caro con tu paz y tranquilidad, puesto que la mortificación y el miedo constante con el que se vive es debilitante y mucho mas si lo haces con la intención de subsistir.
Pretendo que juntos remontemos a algunos años atrás, así que de esta manera tan breve, inicia el principio de mi historia, la cual parece, siempre ira sin rumbo.