Una brújula siempre marca el camino indicado, el camino necesario a recorrer para nuestra ubicación deseada.
Mi brújula se desorientó un poco, no sabía a donde correr, no sabía ni siquiera cual era esa meta. Mi papá me había dicho que tenía un propósito, por esa razón mi corazón seguía latiendo.
Pero cuando él nos dejó, cuando el tomo la decisión más egoísta, mi norte y mi rumbo se perdió. Las personas que debían de ayudarme me hundieron, las personas que debían de amarme sin importar nada, decidieron juzgar y rechazar.
Huir, parecía ser lo indicado, pero nada puede escapar del inmenso amor que me buscaba.
La iglesia me lastimo, empecé a crear ideas erróneas, por personas que no enseñaban de manera correcta.
Pero por más que corrí y corrí, él me alcanzo, por más que quise escapar el me encontró. Solo tuve que dejarme hallar y darle el permiso para que haga su obra en mí.
Sí, la iglesia lastima, pero no le entregues tu vida a la iglesia, entrégasela a quien la creo y te darás cuenta, la diferencia de las cosas.
Como yo, Luz Arias, una chica común y corriente, que se dejó atrapar por el hombre más perfecto y sin manchas.
¿Dolió? lo suficiente, pero bendito ese dolor que me trajo a sus brazos verdaderamente.
Te invito a conocer mi historia, su historia, nuestra historia.
{Libro I} {Trilogía prejuicios} Era simple deseo carnal o aquello que sentía iba más allá de lo que yo podría llegar a imaginar? Mi identidad, mi respetuosa imagen y, sobre todo, mi elegancia me había caracterizado y me habían llevado por el camino más prestigioso del mundo de los negocios. No me cabía en la cabeza como aquel hombre, si, nada más que mi futuro socio, había logrado sacarme de mis casillas. ¿cómo sus ojos azules me habían penetrado en lo más hondo de mi alma y de mi cuerpo? No entendía, sobre todo, el cómo hacia que sus manos paseasen por mi cuerpo llevándome por un camino lujurioso y pecador. Si, ese hombre que tanto detestaba se había convertido en la única persona capaz de salvarme de mi misma y, sobre todo, de todo aquel que se atreviese a tocarme el más mínimo cabello. No podía mentir, había acabado por enamorarme perdidamente de él.
¿Mi karma? Una terrible obsesión que me perseguiría dejando huella para siempre en mi camino. ¿Mi única salvación? Un hombre cuyos ojos azules no me dejaban tranquila ni en mis sueños, un hombre cuya bondad me sacó de mi propio abismo.
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Primer libro de Trilogía #prejuicios
Espero que les guste y depende de cómo les vaya pareciendo iré subiendo los capítulos, espero que se enamoren tanto de esta historia como yo lo estoy de ella. He puesto mucho empeño en ella y he logrado sacar provecho de ello.