
sobre el escenario, ansioso y asustado, semidesnudo y expuesto a las lujuriosas miradas que se posaban sobre las curvas de su afeminado cuerpo. - ¡Un millón a la una, a las dos..! - ¡Dos millones! -ofreció un hombre alto vestido de traje y muy atractivo. Los ojos de dongmin se posaron sobre él. -¡Vendido!Dominio público
1 parte