Un alma enamorada.
Un alma enamorada es una llama que arde en lo secreto, un susurro que ora más de lo que exige, y una esperanza que sobrevive aun cuando no hay certezas. Pero también es un alma que a veces se desgarra en el silencio, que carga con la herida de esperar sin ser vista, y que ama incluso cuando ese amor no tiene dónde quedarse. Porque amar, para ella, no es una elección... es una condena dulce, inevitable, divina y a veces cruel.