Thara nunca fue una adolescente muy normal.
Según sus padres se relacionaba extrañamente con el exterior.
Su, 'vida', para ella avía Sido el mismo fierno desde cumplió, los 6, pero a ella nunca le importo, arrastrándose así misma a ese pozo negro sin fondo.
Asta un día, dónde creía que ya lo había perdido todo. Llegó él, alto, pelinegro, y esos ojos verdes, decidido a tocar fondo por ella, a quemarse en su infierno con ella. A luchar por ella.
¿Pero... de verdad ella podrá salir de ese cuarto blanco?
¿Podrá ella dejar de ver solo negro?
¿Podrá ella sentir algo más haya, que solo dolor?
¿Podrá ella, 'cambiar'?
Sólo si, se te muere el alma, lo único que te queda, es Renacer...
Clara tiene 16 años, fuma porros como quien respira y bebe hasta olvidarse de que su madre vive a kilómetros, su padre tiene nueva novia y su vida es un puto caos.
Cuando Manuel, su padre, decide que su nueva pareja y su hija Laura -una chica de 18 años tan perfecta que da rabia- se muden a su casa, Clara piensa que ya ha tocado fondo. Pero lo peor no es compartir habitación con ella. Lo peor es que Laura la mira como nadie lo hace... y Clara empieza a sentir algo que no entiende y que jamás pensó que sentiría por una chica. Y mucho menos por ella.
¿Puede nacer algo verdadero en medio del descontrol?
¿Y si lo que más miedo da no es quererse, sino no atreverse?