Mis Dos Hermosas Bendiciones

Mis Dos Hermosas Bendiciones

  • WpView
    Reads 1,882
  • WpVote
    Votes 33
  • WpPart
    Parts 26
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Tue, Apr 8, 2025
Como podía ser posible cuando vi los resultados no podía creerlo estaba embarazada me quede en blanco sin saber que pensar , coloque una de mis mano en mi vientre y una lágrima resbaló por mi mejilla , no podía creerlo Pero después los nervios me invadieron no sabia como decírselo a el , me aterraba su reacción o como podía ponerse o peor que estupidez podía decirme que me lastimara . .. ... Y si fue así el tomo la peor decisión que yo quería no aceptaba , apesar de que el insistía que era lo correcto.. Soy su madre y no dejaría que alguien ni nadie ni su propio padre les hiciera daño , el no quería que ellos nacieran , ella los dejó vivir porque los amaba..
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Unidos por el destino
  •  Amarte Duele
  • 𝓢𝓲 𝓭𝓮𝓬𝓲𝓭𝓮𝓼 𝓺𝓾𝓮𝓭𝓪𝓻𝓽𝓮 ✔
  • Mi Mas Grande Amor
  • Bastardo Sin Reflejo
  • Blackout
  • Embarazo Oculto

Tras dejar su país natal, Rocío llega a la ciudad de Brasil huyendo no solo de una relación dañina, sino también en busca de algo mejor: un empleo, un nuevo comienzo y un poco de paz mental. Después de tres meses trabajando en distintos locales por un sueldo mínimo, Rocío conoce a un atractivo muchacho que, aunque había llamado su atención desde el primer momento, jamás le había aceptado una cita... hasta aquel día. Casi tres semanas después de comenzar a salir con él, descubrió no solo sus traiciones, sino también que para él ella no era más que un juguete temporal. Decepcionada, decidió terminar la relación, sin imaginar que su vida estaba a punto de cambiar por completo. ¡Tenía cuatro semanas de embarazo! -Uno... y dos... -contó al mirar las pruebas positivas, dejándolas sobre la cama frente a él. -Ajá, ¿y qué? No es mío. Desde aquel día nunca volvió a saber de él. No solo abandonó la habitación donde vivía, sino que, después de decirle que no le importaba si abortaba, desapareció rumbo a otro país.

More details
WpActionLinkContent Guidelines