Ethan Parker, el prodigio del hockey sobre hielo, lo tiene todo: fama, talento y un futuro prometedor. Pero detrás de su mirada fría y su carácter indomable se esconde un pasado que lo persigue. A los ocho años perdió a sus padres en un trágico accidente, y desde entonces aprendió que amar duele... y que el amor no siempre salva. A sus 23 años, es campeón de la liga canadiense, pero también prisionero de su propio miedo. Su corazón, tan helado como la pista donde juega, no deja entrar a nadie.
Madelaine Petsch vive un sueño dorado: es la modelo más famosa de Estados Unidos, admirada, seguida, deseada. Pero tras las luces y las cámaras, hay una chica que solo quiere ser amada por quien realmente es. Detrás del maquillaje y los flashes, se esconde una joven que aún cree en el amor, aunque no haya encontrado a nadie capaz de ver más allá de su sonrisa perfecta.
Cuando sus caminos se crucen, el hielo y el fuego chocarán. Ella, con su calidez y ternura, intentará derretir el muro que él ha construido. Él, sin quererlo, pondrá a prueba todo en lo que ella cree. Entre la fama, la soledad y las segundas oportunidades, descubrirán que a veces el amor llega cuando menos lo esperas... y que puede ser tan dulce como doloroso.
Porque hay heridas que solo el amor puede curar.
Y hay amores que nacen incluso en medio del hielo.
Próximamente... el amor será la jugada más peligrosa.
Shh...
No digas nada todavía.
Solo escucha.
Soy Azura Limonóva.
Y no, no vengo a contarte una historia bonita.
Tampoco quiero tu lástima, ni tus buenas intenciones.
Solo quiero que leas.
Que mires entre líneas.
Que intentes descubrir qué es lo que escondo detrás de esta sonrisa.
¿Te da curiosidad?
Qué predecible.
A todos les pasa.
Pensaron que yo era débil.
Una sombra en una casa demasiado grande, demasiado fría, demasiado perfecta para alguien como yo.
Pero las sombras... aprenden. Observan.
Y cuando llega el momento, devoran.
No voy a contarte qué hice.
Ni con quién.
Ni cuántas veces deseé incendiarlo todo.
Eso tendrás que descubrirlo tú.
Página por página.
Mentira por mentira.
Y beso por traición.
Pero te advierto algo:
No te encariñes conmigo.
No me idealices.
No quieras salvarme.
Porque en esta historia...
no soy la víctima.
Y si crees que lo sabes todo...
es porque apenas has abierto la primera puerta.
Ahora sí.
Adelante.
Atrévete a entrar a mi mundo.
Y recuerda:
no todo lo roto se puede arreglar.
Algunas cosas, como yo...
se afilan.