Muchas veces nos hemos equivocado con las personas. Las malas parecen buenas y las Buenas parecen malas. Pero ¿Cómo saber en quien confiar? Primero nunca sigas tus instintos. Segundo, tampoco sigas a tus hormonas. Tercero, mucho menos sigas a tu corazón... Aquí la mente debe ganar, aunque nos cueste.
More details