Cuento corto
Una pequeña localidad se estremece tras el funesto presagio que marcan las campanadas de la torre, poniendo en duda la moral y cordura de sus habitantes.
Hay pueblos que no figuran en los mapas.
Lugares donde el tiempo no corre, se arrastra.
Donde las campanas no suenan para anunciar la misa, sino para advertir que algo ha comenzado... y que nadie puede detenerlo.