
Vagando por Internet a deshoras, sin saber cómo encuentras una página diferente al resto. Es un libro en línea, parece, y tú, ratoncillo curioso, decides abrirlo sin saber las consecuencias. Adéntrate en las historias cortas que te ofrece sin hacer mucho caso a los demonios que se alimentarán de tu pobre alma al leer cada línea de estas... si es que consigues acabarlas.All Rights Reserved