Una nueva era pronto comenzaría en la tierra, un cambio impulsado por un evento cósmico a miles de años luz sería el detonante, las estrellas de alinearon, los planetas temblaron y las energías del universo volaron como polvo mágico hasta el gigante azul. Esa noche siete niños nacieron y como por arte de magia sus madres supieron el nombre que cada uno de ellos debía llevar, algunas ya habían pensado un nombre diferente, pero en ese momento, esa noche en que vieron sus rostros por primera vez cambiaron radicalmente de parecer, la magia que había volado desde muy lejos se estableció en ellas y sin saber porque y sin siquiera preguntarse el porqué, supieron el nombre correcto.