
Allí me encontraba, tras toda la tragedia después de haber dado el último suspiro, después de que mi corazón diese su último latido. Me parecía curioso, pues era lo mismo que estar viva pero sin sentir dolor, ni siquiera alegría, era un algo flotante sin sentimiento alguno. Tan solo no entendía por qué hacía la gente esas reuniones llamadas funerales, pero no es de extrañar, tampoco las entendí nunca cuando aun podía respirar. ¿Es acaso normal reunirse alrededor de un cuerpo no viviente?, yo siempre he pensado que solo muere aquella persona a la que ya no queda nadie vivo que le recuerde, y creedme que algunas de las personas que estaban allí no lo harían jamás, al menos hasta volver a encontrarse conmigo, aunque cabe destacar que no le deseaba eso a nadie, aunque ni siquiera se estaba mal. Habían pasado unos días y me encontraba un poco aturdida, probablemente por la falta de oxígeno de mis últimos días, sé que os estaréis preguntando cuál fue la causa de mi muerte, pero todo a su debido tiempo.Tutti i diritti riservati
1 parte