Story cover for Estaba escrito. by warrior_dreamer
Estaba escrito.
  • WpView
    Reads 3,104
  • WpVote
    Votes 196
  • WpPart
    Parts 13
  • WpView
    Reads 3,104
  • WpVote
    Votes 196
  • WpPart
    Parts 13
Ongoing, First published Feb 14, 2015
En estos 18 años que he vivido he podido comprobar que lo único que hay seguro en esta vida es la muerte.

Algo impredecible pero al mismo tiempo esperado por todos. Algo grande pero a la vez lejano, o eso esperamos.

La gente suele pensar que la muerte es algo malo, incluso llegan a temerla, pero eso es algo que no sabes hasta que llega.

¿Que como lo se?

Mi corazón fallaba, nadie veía remedio ni cura y estuve en manos de la muerte, solo durante unos instantes, pero fueron los mejores instantes de mi vida.

Si, no morí, sigo viva ¿Loco no? Los médicos lo llamaban milagro, pero yo sabia que no lo era.

La muerte me dejo ir pero solo con una condición.

Ser su sucesora.
All Rights Reserved
Sign up to add Estaba escrito. to your library and receive updates
or
Content Guidelines
You may also like
You may also like
Slide 1 of 7
Red cover
Omertà e Vendetta  cover
Nos Perdimos A Través Del Tiempo  cover
VOLKOV  Un Deseo Prohibido cover
Besos con sabor a Venganza (LIBRO 1) cover
Mi Razón para Vivir cover
El Chico Con Nombre Griego cover

Red

76 parts Complete

Él no ofreció rescates ni promesas vacías. En cambio, me reveló un mundo donde mi dolor podía transmutarse en una forma distorsionada de placer. Sus perversiones, presentadas como un regalo envenenado, me empujaron más profundo en el abismo, pero fue la primera vez que no caí sola. Nos hundimos juntos, y en ese descenso compartido, descubrí fragmentos de vida entre la desolación. Si bien me sumergió más en aquella penumbra que parecía destinada para mí, también me mostró que incluso en el caos, se podía hallar un pulso, un ritmo, un feroz deseo de sentir que anhelaba tanto. Con él, lo prohibido no solo era accesible, sino que era un manjar al que nos entregábamos sin remordimientos. Esta es mi historia, la narración no de una superviviente, sino de una guerrera que encontró en la perversión de un extraño, la llave a una existencia donde podía finalmente respirar. Porque a veces, para poder sentirnos vivos, necesitamos a alguien que no nos salve del precipicio, sino que se atreva a saltar con nosotros. Y aunque muchos no lo entiendan, esa caída... es la más viva que he sentido jamás.