𝚅𝙸𝙾𝙻𝙴𝙽𝚃Ó𝙼𝙴𝚃𝚁𝙾
En el amor, no todo empieza con flores.
A veces comienza con miradas suaves, promesas bonitas... y pequeños gestos que parecen inofensivos.
Pero el "violentómetro" no se detiene en lo bonito.
Cada nivel es una línea que se cruza sin darse cuenta, donde el cariño se mezcla con el control, la ternura con la manipulación, y el amor con algo que empieza a doler más de lo que debería.
El problema es que cuando estás dentro, ya no sabes en qué momento dejó de ser amor... y empezó a ser otra cosa.
Y lo peor no es caer.
Lo peor es justificarlo.