Mordred soñó con esto mil veces, tantos pensamientos y palabras se mezclaron en su cabeza que al final se quedó sin palabras frente a Arthur. Y como si nada hubiera pasado, Arthur pasa junto a él con un seco saludo. Como si Mordred no fuera nadie para él, solo otro caballero, otra molestia menor de la que Arthur no se preocupa. Después de todo, son extraños, pero están unidos el uno al otro. Porque son "familia".All Rights Reserved