Anastasia La Rossa
Un nombre que quedo en el ovlido,un nombre al que fui obligada a renunciar.
Aquel dia que perdi a mis padres,a mi hermana,a mis hermanos,a mi amor,mi hogar,mi titulo,mi futuro,mi libertad.
Me secuestraron me obligaron a renunciar a mi nombre,perdi el amor de mi vida y la esperanza de volver a ser feliz.
Mi corazon y alegria desde entonces murio.
Quise pensar que lo que estaba viviendo tal vez era un castigo de Dios, pero no fue así, mi destino era estar junto a las estrellas más hermosas del cielo y ese día prometí que me convertiría en alguien como la sultana o aún más poderosa que ella.
Mi nombre cambio a Hürrem, mi religión y mi vida cambiaron para siempre.Entonces lo conocí a él, Süleyman.Termine enamorando de la persona que jure odiar,el culpable de mi dolor.Con el tiempo comenze a enamorarme de el y logre formar una familia con el.Y gracias a ese recupere mi nombre,mi titulo,mi amor ,mi alegria y una familia.
Yo soy Hürrem, la esclava del sultán del mundo y su concubina, pero no seré mujer de una noche si no de mil, mi nombre quedará grabado en la historia y muchos hablarán de mi.
Yo soy la esclava que tomara su destino y lo forjare entre sus manos.Soy Hürrem, la esclava que se convertirá en la sultana de sultanas.
La luz y la Oscuridad es como me deciden desde que llegue a este mundo de conspiraciones y muertes. Pues nací del ultimo gramo de amor de mi padre, el Gran Sultán Suleiman Khan hacia mi madre Mahidevran Gulbahar.
Aunque mi padre no amaba mas a mi madre, fui su favorita ni siquiera Mihrimah Sultán llego a tener ese grado de su amor.
Yo soy Hanzade Sultán ni siquiera mis hermanos varones tiene el grado de poder que yo tengo, fui entrenada por mi padre, mi abuela la Gran Valide Sultán y por mi tío Uveys Pasha.
Ni la Gran Haseki Hurrem Sultán o Mihrimah Sultán tiene el poder que yo tengo.
Soy Hanzade Sultán conmigo se rompió la frase "Las Sultanas jamas gobernaran"
Soy una guerrera
Una sobreviviente
Soy Hanzade Sultán la Sultana mas poderosa de este imperio
Soy La Sultana que jamas pensó en enamorarse