Genevieve, a pesar de ser optimista , alegre y carismática, siempre ha pensado que ser adulta es una mierda, lo confirma cuando después de haber tenido un empleo exitoso, queda desempleada, con deudas que pagar, un padre enfermo y una madre ama de casa. El restaurante en la que termina trabajando no ayuda mucho, las propinas son malas y el sueldo no alcanza, es por eso que cuando el anuncio de app de sexting aparece en su celular mientras vaga por las redes, ella no duda en buscar información y antes de que pueda pensarlo, termina siendo contratada.
Jagger por otro lado es todo lo contrario a ella, serio, centrado y adinerado, con un trabajo de años como director ejecutivo en una empresa que lleva años bajo su apellido. Su vida no es tan tranquila, su tiempo tiene que dividirlo entre dirigir su trabajo y ser padre soltero de dos niños que no hacen más que sacarlo de sus casillas, el estrés es demasiado y la frustración lo es más, por eso, la sugerencia de uno de sus amigos acerca de una aplicación de sexting, no suena tan descabellada. No es algo que él haría, pero joder, no mentirá diciendo esa chica con la que habla ciertas noches no lo hace sentir algo distinto.
Por cosas de la vida, Genevieve termina cuidando de un par de niños mientras comparte mensajes candentes con quien ahora es su jefe y ninguno de los dos sabe quien es realmente el otro. El problema empieza cuando la tensión se acumula, las sospechas crecen y las ganas desaparecen. Ahora, solo les queda descubrir si quieren saber que sienten el uno por el otro, si es mutuo, si ambos lo quieren y si realmente todo es... inefable.
Por favor recuerden que esto es un borrador, por lo que se pueden encontrar faltas de ortografía y gramática.
Nunca me hubiera imaginado estar en esta situación, hace dos años mi vida cambió de la noche a la mañana. Llegué a Nueva York con mi hijo y mi mejor amiga Tamara para poder empezar de cero, necesitaba encontrarme a mí misma y empezar a trabajar para poder darle una mejor vida a mi hijo. Comencé a trabajar en una empresa como la secretaria de Maxwell Miller, sí, Max... nunca me imagine que me pidiera fingir ser su prometida y nunca fue mi intención enamorarme de él. Conocí a que se dedicaba de verdad y en el fondo nunca me importó.
Me enteré de que su mejor amigo en realidad era mi hermano, James, un mafioso y jefe de Los Mortes. Todo lo que había creído hasta entonces era una completa mentira, todas mis desgracias tenían nombre y apellido, Fabrizio Vitale; despreciable, inhumano.
Hace dos años me alejé de Maxwell ocultándole mi embarazo, cuando me enteré de que me había engañado con su ex y que ella también estaba embarazada no pude soportarlo y menos después de todo lo que me había sucedido. Todo se volvió a torcer cuando mi hija fue secuestrada en su escuela, en la que, casualidades de la vida, la hija de Maxwell también estudiaba ahí. El destino juega malas pasadas y ahora tendría que enfrentarme a mi pasado.