Entro a su casa rápidamente y me dirijo directamente hacia el salón. Sus empleados me dejan pasar sin objeciones. Cuando lo veo, está hablando con un hombre sobre negocios. -Tenemos que hablar. -Ahora no puedo, Lía. -Es urgente. -Lía, estoy ocupado. -Estoy embarazada. -¿Qué? -Estoy esperando un hijo tuyo. -Disculpe un momento, ya vuelvo -le dice al hombre con el que estaba hablando. Luego se me acerca y me toma del brazo para arrastrarme hasta su habitación. -Explícate. -Me hice una prueba de embarazo de sangre y salió positiva. De acuerdo con el tiempo de embarazo, debo felicitarte: ¡serás padre! -¿Sabes con quién estás hablando? -me pregunta. -¿Tú olvidas con quién estás hablando? No soy una cualquiera, ni una de las chicas con las que sales a veces para sentirte superior. Soy la futura Lady Bianco. -¿Y solo por eso debo creerte? Has estado con más chicos de los que puedes contar con una mano. Lo abofeteo fuertemente. -¿Cómo te atreves? -No miento y lo sabes. -¿Y eso te da derecho a dudar de mí? -Bueno, pues nada me asegura que ese bastardo sea mío. -No te atrevas a llamarlo así o no respondo -digo, mientras le muestro sigilosamente mi pistola. Traga saliva. -Bien, nada me asegura que ese bebé sea mío. -Es tuyo, y te harás cargo, porque en cuanto mi padre sepa...
More details