No existe el prÃncipe azul
Era la primera vez que me enamoraba en serio, Marcos se habÃa convertido en todo mi universo, no habÃa nada que pudiera terminar con mi felicidad y con el gran amor que sentÃa por él, éramos la pareja perfecta a vista de muchos, el romanticismo andando.
Marcos era perfecto para mÃ, prometimos estar siempre juntos, construimos planes al aire, promesas que jamás imaginé que con el tiempo se disolverÃan. Poco más de tres años duró lo que para mi fue una historia de amor.
El tiempo, la distancia y los celos terminaron con aquel cuento de amor, ambos nos herimos y el orgullo de los dos significó nuestro fin.
Dolió? ... demasiado, jamás llegué a sentir algo parecido, su ausencia hizo un hueco profundo en mi corazón. Le fallé, y el me hirió, ambos destruimos las promesas, pero ese amor era tan grande que aún con el tiempo seguÃa con vida, sólo que nuestro orgullo jamás permitió que ninguno de los dos se doblegará , cometimos errores , cada vez más graves y fue asà como cada quien tomó un camino distinto.