El Deber De Un Padre

El Deber De Un Padre

  • WpView
    Reads 2,814
  • WpVote
    Votes 319
  • WpPart
    Parts 5
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Wed, Jan 14, 2026
Una pequeña historia de varios capítulos, respecto a la paternidad de Lucerys Velaryon. O más bien pelea de gatas por un hijo que puede o no ser tuyo.
All Rights Reserved
#39
cristoncole
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • El Renacer del Dragón
  • Sin Bastardos No Hay Gloria
  • La Protección
  • 𝙎𝙖𝙣𝙜𝙧𝙚 𝙗𝙖𝙨𝙩𝙖𝙧𝙙𝙖 - 𝒍𝒖𝒄𝒆𝒓𝒚𝒔 𝒗𝒆𝒍𝒂𝒓𝒚𝒐𝒏
  • You Belong With Me || Lucerys Velaryon
  • ⁝⁞⁝♡𝓣𝓻𝓮𝓲𝓷𝓽𝓪 𝓓𝓲𝓪𝓼🦋𝓓𝓮 𝓥𝓮𝓻𝓪𝓷𝓸♡⁝⁞⁝⁞
  • De música ligera
  • Blood Revange
  • Dear Leaila ---- Lucerys Velaryon
  • Rubíes y zafiros

La guerra había dejado cenizas, sangre y una corona rota. Los cuerpos de sus hermanos ardieron en el aire y en la tierra. Su madre, Rhaenyra, fue devorada por el fuego de la traición. Pero Jacaerys Velaryon no cayó. Montando a Vermax, con la furia de mil tormentas en el pecho, descendió sobre Desembarco del Rey. En su mano, la espada de su abuelo Daemon; en su mirada, la rabia heredada de todos los Targaryen antes que él. Fue así como mató a Aemond el Tuerto, arrancándole la vida mientras Vhagar se desangraba bajo los colmillos de Vermax. Luego, a Aegon el Usurpador, lo sacó de su lecho de podredumbre y lo arrojó a las llamas frente a la Fortaleza Roja. Y entonces, cuando la ciudad ardía y los verdes gritaban piedad, Jacaerys se coronó. Ya no como Velaryon, sino como Jacaerys Primero Targaryen, el nuevo Rey Dragón. El apellido de su supuesto padre ya no significaba nada. Velaryon había muerto con su casa y su flota. Ahora, sólo quedaba el fuego. A su lado, inseparable, estaba Lucerys. El único omega Targaryen que sobrevivía. Silencioso. Herido. Nunca se había desarrollado, no del todo. Tal vez el dolor había detenido el florecimiento de su cuerpo, pero no el vínculo con su hermano. Jacaerys lo protegía como se protege a un corazón herido, un corazón que aún late. No había trono, ni corona, ni reino que valiera más que Lucerys. Lo llamaban el "Rey Bastardo", y a su hermano el "Omega roto". Pero quien osaba pronunciar tales palabras... encontraba su lengua sobre una bandeja de plata. "¿Cómo te atreves a insultar a mi sangre?", rugía Jacaerys.

More details
WpActionLinkContent Guidelines