Story cover for Leyes de Murphy  by Fer_Tin
Leyes de Murphy
  • WpView
    Reads 14
  • WpVote
    Votes 2
  • WpPart
    Parts 4
  • WpView
    Reads 14
  • WpVote
    Votes 2
  • WpPart
    Parts 4
Ongoing, First published Jan 19, 2023
Mature
Murphy siempre había sido demasiado radical en cada aspecto de su vida, tratando de protegerse a si misma de cualquier golpe que el mundo le pudiese proporcionar.
La última vez que decidió bajar sus defensas para confiar y enamorarse profundamente salió herida en más de un aspecto, por ello creó leyes inquebrantables que la mantendrían a salvo de todo el dolor que su mundo podía proporcionar:
1. No sentir demasiado.
2. No demostrar demasiado.
3. No confiar en lo absoluto.
Pero, ¿cómo podrá mantener sus leyes cuando su pasado irrumpe con la intención de volver a cambiarlo todo?

+18
All Rights Reserved
Sign up to add Leyes de Murphy to your library and receive updates
or
Content Guidelines
You may also like
You may also like
Slide 1 of 10
Fast love cover
El villano me regalo un departamento $u$ cover
Carrera Del Amor © ✔ cover
La criada cover
CROSSING LIGHTS || Louis Longshot cover
Tal y como soy  cover
𝐋𝐚 𝐄𝐦𝐩𝐞𝐫𝐚𝐭𝐫𝐢𝐳 𝐬𝐞 𝐯𝐨𝐥𝐯𝐢ó 𝐚 𝐂𝐚𝐬𝐚𝐫 cover
El Padre De Mi Mejor Amiga cover
El peligro de un "nosotros" (J.P. Villamil) cover
Prometo Destruirte. [Nueva versión] cover

Fast love

46 parts Ongoing

París no suena igual desde que él llegó. Los motores rugen como bestias enjauladas bajo la lluvia, rompiendo la calma de la ciudad más romántica del mundo. El asfalto quema. Las luces de neón se reflejan en los charcos, y los paparazzi hacen guardia como lobos hambrientos frente a cada hotel de lujo, cada bar escondido, cada sombra que podría ser él. Jeon Jungkook. Campeón de automovilismo, arrogante, temido, hermoso en la forma en que lo son las tormentas eléctricas. Kim Taehyung. Modelo codiciado en las pasarelas más exclusivas de Europa, rostro de campañas millonarias, elegante, intocable, y una belleza que no pedía atención, la exigía. No deberían haberse conocido. Y sin embargo, el universo decidió que se miraran. Solo una mirada. Un segundo. Un latido más rápido. Y desde entonces, nada volvió a frenar.