
Enid odiaba su vida. Despúes de la misteriosa muerte de su padre, vivir con su madre mentalmente inestable se hacía cada vez más pesado, como si estuviese pagando algún pecado. Una noche, su amiga Yoko la convencio de jugar a la ouija, con la esperanza de poder contactar con su padre y recibir ese cariño que tanto necesitaba. Pero ella no esperaba contactar con otro ente y que este desatara el caos en su vida.All Rights Reserved