
Formidable, ingenioso, alucinante. Palabras que son desencadenadas en un viaje, en un camino indeciso, en un viento prolongado. Todas, se van. Se marchitan. Así, es señoras y señores la senda de la vida. Narración construida en una senda de una joven cuyos pensamientos son su propia condena, exclavitud de contenerlos más no de soltarlos. Bienvenidos.Seluruh Hak Cipta Dilindungi Undang-Undang