Las Dudas {Juan Pablo Isaza}

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WpMetadataNoticeÚltima publicación lun, may 22, 2023
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En medio de aquel parque, en aquella noche estrellada, viéndola distraída no pude evitar comentarle: - Cuanta razón tenía mi amigo Sebastián, cuando escribió: - Y entonces las palabras salieron de mi boca cantadas, a capella.- «Entiendo que te confundas, no tiene mucho sentido dejar algo que es seguro, por algo incierto, conmigo. No quiero hacerte decidir, pero es jodido. Me rompería el corazón, quedarnos de amigos. Que eso no pase. Le pido a Dios que no pase y que para cuando vuelvas tengas claro lo que haces. Yo lo tuve claro desde el primer día: que haría realidad lo que ahora es fantasía.» Sus preciosos ojos mieles me miraron confundidos, antes de posarse en mi boca, como si deseara besarla, de la misma manera en la que yo deseaba hacerlo con la suya. - Y cuánta razón tuvo en invitar a Aitana para hacer esa colaboración junto con él.- Dijo, mostrandome la brillante pantalla de su iPhone, abierta en Instagram, donde una página de chismes, confirmaba la relación entre mis amigos famosos; mientras mi agitado corazón latía por la chica sentada mi lado.
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juanpabloisaza
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Nunca he sido fan de trabajar en equipo. Mucho menos con alguien como él. Hay personas que llegan a tu vida para ponerla patas arriba... y otras que simplemente llegan para sacarte de quicio. Él es ambas. Y sí, lo digo con conocimiento de causa. Desde el primer día, supo exactamente cómo hacerme perder la paciencia. Tiene un talento especial para desafiarme, para cuestionarlo todo, para mirarme como si supiera algo que yo no. No lo pedí, no lo quería cerca, pero el destino -o el caos disfrazado de oportunidad- decidió que ahora tenemos que componer un álbum juntos. Compartir estudio, ideas, espacio... silencios incómodos. Miradas que no deberían sentirse así. No es que tenga algo personal en su contra. Es solo que hay algo en su forma de hablar. En su forma de mirarme. En su existencia en general. Y sí, quizá el café derramado encima de mi celular la primera vez que volvimos a cruzarnos tuvo algo que ver. Dicen que tengo carácter. Que no dejo que nadie cruce mis límites. Y eso es cierto. Pero también hay cosas que ya no hago. Cosas que la gente espera de mí y que simplemente... ya no están. No canto. No como antes. No como esperan. Y aunque nadie pregunta, todos lo notan. Solo que no se atreven a decirlo. Él tampoco lo hace. Pero observa. Y eso me molesta más que cualquier palabra. Lo único claro es que no vine aquí a sentir nada. Ni a que alguien intente descubrirme. Vine a escribir canciones. A cerrar heridas sin abrir otras nuevas. Y a demostrar, incluso rota, que todavía sé mantenerme de pie. Aunque a veces, cuando él se me queda viendo como si supiera más de lo que debería... Me entran ganas de mandarlo al carajo. O besarlo. Y eso, claramente, no es parte del plan. Hay cosas dentro de mí que ya no pido que se arreglen, solo que me dejen vivir tranquila.

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