El paso que hace falta

El paso que hace falta

  • WpView
    LECTURAS 9
  • WpVote
    Votos 0
  • WpPart
    Partes 4
WpMetadataReadContinúa
WpMetadataNoticeÚltima publicación mié, abr 1, 2026
WpInfo
Ficción
Romance
La vida suele poner piedras en el camino,pero siempre te da a alguien que te ayuda a esquivarlas... Clara nunca imaginó que el baloncesto, se había convertido en su refugio pero también sería el lugar donde aprendería lo más difícil: amar sin miedo. Entre entrenamientos, risas, miradas que se esquivan y silencios que pesan más que las palabras, conoce a alguien que la hace sentir viva... y vulnerable. Pero el amor no siempre sigue las reglas del juego. A veces duele, a veces enseña, y otras simplemente deja huellas que cambian la forma en que miramos el mundo....y es que a veces solo se requiere que alguien se atreva a dar...el paso que hace falta.
Todos los derechos reservados
#25
comienzos
WpChevronRight
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.
Illustration

Quizás también te guste

  • Fast love
  • La cuestionable forma de perder el amor
  • Luz en la oscuridad / Freenbecky G!p
  • 𝘽𝙚𝙚𝙧 𝙖𝙣𝙙 𝙤𝙧𝙖𝙣𝙜𝙚 𝙟𝙪𝙞𝙘𝙚 | 𝙍𝙤𝙧𝙤𝙣𝙤𝙖 𝙕𝙤𝙧𝙤
  • 𝘚𝘦 𝘧𝘶𝘦, 𝘷𝘰𝘭𝘷𝘪ó
  • ¿KOOKIE OPPA? [ kookv ]
  • Perfecto odio
  • Lazos de sangre || Byler
  • La criada
Fast love

París no suena igual desde que él llegó. Los motores rugen como bestias enjauladas bajo la lluvia, rompiendo la calma de la ciudad más romántica del mundo. El asfalto quema. Las luces de neón se reflejan en los charcos, y los paparazzi hacen guardia como lobos hambrientos frente a cada hotel de lujo, cada bar escondido, cada sombra que podría ser él. Jeon Jungkook. Campeón de automovilismo, arrogante, temido, hermoso en la forma en que lo son las tormentas eléctricas. Kim Taehyung. Modelo codiciado en las pasarelas más exclusivas de Europa, rostro de campañas millonarias, elegante, intocable, y una belleza que no pedía atención, la exigía. No deberían haberse conocido. Y sin embargo, el universo decidió que se miraran. Solo una mirada. Un segundo. Un latido más rápido. Y desde entonces, nada volvió a frenar.

Más detalles
WpActionLinkPautas de Contenido