Todos deberíamos saber quién es nuestro enemigo.
Saber quién será la persona que nos destrozará la vida.
Y así es verdaderamente como nos la destruimos, porque ese es nuestro error: Desconocer. Desconocer que ese alguien no es sino algo.
Algo tan cercano a nosotros que puede camuflarse dentro de nuestro cuerpo. Algo tan astuto que se esconde en nuestro cerebro y nos atormenta en nuestro subconsciente cuando se disfraza de miedo.
Algo tan fino que no se ve, pero determina nuestro día a día y nos permite vivir (o no).
Si quieres un consejo, no te fíes nunca de ella, nunca te burles ni la cuestiones, pues ya en su más mínimo cambio puede matarte.
Realidad y ficción, ficción y realidad.
Llegará un punto en el espacio tiempo en el cual ambos polos se mezclarán y nos volveremos locos.
Y créeme, cuando eso pase, será nuestro fin.
All Rights Reserved