Textos entre lagrimas.

Textos entre lagrimas.

  • WpView
    Reads 6
  • WpVote
    Votes 0
  • WpPart
    Parts 5
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Thu, Feb 2, 2023
Mi historia como la de todos, comienza cuando nací. Nací un día como cualquier otro en el que el viento soplaba a grandes velocidades. No fuí concebida por parte de un gran proyecto familiar, al contario, fuí concebida por un descuido de mis padres. Mi madre siempre me decía que a pesar de no ser planeda siempre fuí deceada. Como ya es común en mi país, mi padre se fue de casa cuando tenía seis años de edad. Sobre la historia de cómo sucedió hay varias versiones; mi madre dice que él se fue porque tenía a otra mujer, y mi padre dice que ella lo corrió de casa y después conoció a su mujer. La verdad es que a mi no me importa, yo no sufrí con su ida. Pero aún así existía un vacío en mi interior que no podía explicar, aún lo sé hacer. Sólo sé que durante toda mi estancia en la escuela primaria, pasé por una depresión sin explicación. Pero eso terminó al entrar a la secundaria...
All Rights Reserved
#51
engañada
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Manual de un casi romántico
  • El karma, el amor y yo
  • Sin rumbo
  • Raphaela
  • Entre Sueños y Adiós
  • Despeinada Por El Viento.
  • Mi Mala Suerte y Yo
  • Porque Tú Lo Querías Así
  • #2 "7 días para recuperarte"-(Niall y tu) #SDA2 (2014)

No sé si el tiempo realmente lo cura todo, pero sí sé que da espacio. Espacio para respirar, para pensar, para soltar. Para ver las cosas desde otro ángulo, menos herido, más humano. Hoy no soy el mismo que escribió las primeras páginas de este libro. Ese era un casi romántico roto, desbordado, a veces ciego de amor, otras de rabia. Pero era real. Todo lo que viví fue real, y eso lo hace valioso. Incluso el dolor. Aprendí que no todo lo que duele tiene que quedarse a vivir dentro de uno. Que a veces hay que dejar que el mar se lo lleve, o la música, o una conversación en la madrugada. Que sanar no es olvidar, es entender, aceptar, transformar. Y así, sin darme cuenta, fui volviendo a mí. Al tipo que ríe más, que baila como si la noche no acabara, que entrena con ganas, que cocina con amor, y que ahora se prepara para ayudar a otros a sanar también.

More details
WpActionLinkContent Guidelines