La razón de mi demencia.

La razón de mi demencia.

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WpMetadataNoticeLast published Tue, Feb 24, 2015
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Fiction
Romance
Tags¿y
Un psicólogo, vacaciones de verano, unos hermanos idiotas, unos padres insoportables, una rubia muy extraña, un amor ardiente y una mentira. De eso se compone mi vida. Desde el momento en el que le vi ahí de pie, sin inmutarse en lo más mínimo, comprendí la razón de mi demencia y comprendí también que nunca se ha sufrido lo suficiente. El destino nunca está satisfecho y tuvo que remover el pasado sacando a la luz lo que tanto dolor me produjo. Lo que yo creí imposible, lo que jamás habría esperado que pasara y por lo que habría matado hace tres años, tuvo que pasar. En ese 8 de agosto toda mi vida dio un vuelco. Todo cambió y yo quedé marcada para siempre.
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Mi nombre es Lea García y tengo 15 años. Mi vida no es que sea muy ejemplar, digamos que tuve una infancia algo complicada. Mi padre era un alcohólico que se entretenía pegando a su mujer y sus dos hijos. Y claro, ni mi madre ni mi hermano ni yo, dijimos absolutamente nada. Patético. Pero fue uno de los mayores traumas que jamás tuve. Cuando cumplí los nueve mi madre me compró una bolsa de ositos de gominola, ahora para mi eso no es mucho, pero anteriormente no solía tener esos caprichos. Mi hermano, el cual tenía un año más que yo, se tragó uno y tristemente se ahogó con él. Otro trauma más con las gominolas. Después de eso mi madre se pasó los días deprimida y mi padre nos abandonó diciendo que sin un hombre como hijo, no quería tener relación alguna con nosotras. Recuerdo lo mal que lo pasó mi madre, cada lágrima que derramaba y cada sollozo que soltaba por las noches. Al pasar al instituto, comencé a conocer gente diferente, gente con los que realmente encajaba. Gente que se pasaba el día haciendo pellas y ahogando sus problemas en alcohol o drogas. Gente cuya mayor afición era pasarse el día fumando, robando, insultando o, en casos extremos, incluso matando. Por supuesto, no tenía buenos rendimientos académicos y en poco más de dos meses terminaba expulsada de algún centro, ya que no sabían ni lo que hacer conmigo. Esa es mi vida, una parte resumida de ella realmente, y una vez más, vuelvo a empezar otra desde cero. En un lugar distinto.

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