"Creía conocer la muerte de cerca. No le temía, o al menos, eso me decía a mí misma".
Allison es doctora y cirujana del Hospital General de Seattle hasta que un altercado cercano a la muerte hace que deba renunciar a su trabajo. Decidida a no dejarse vencer, es derivada a la Base Militar de Washington, sustituyendo a un anciano doctor en trámites de jubilación. Rodeada de soldados, deberá aprender a comportarse como uno, mientras se adapta a su nuevo puesto de trabajo, en el que debe demostrar su valía como doctora en un mundo de hombres. Y por si fuera poco, también debe acostumbrarse a la presencia del Capitán de la Unidad de Fuerzas Especiales, Zaden.
"Él es muerte y destrucción, pero también protección y sacrificio. Tan certero y preciso como el bisturí que mi mano acostumbra a sujetar".
Asher pensaba que tenía una vida perfecta. Era el mejor en su equipo de hockey, tenía las mejores notas en la universidad y un grupo de amigos que parecían serle fiel.
Pero cuando conoce a Skye, la hermana de uno de sus mejores amigos cree que la chica está loca. Tiene una actitud tan dura que es difícil de romper y suele irritarlo todo el tiempo desde que se ha mudado a vivir con su hermano y él.
Y cuando los chicos del equipo le proponen que no conseguiría conquistar a alguien como Skye, lo ve como un reto que está dispuesto a jugar, una apuesta para conquistar el corazón de alguien como Skye es suficiente para que Asher acepte, pues es demasiado competitivo y no está dispuesto a perder su puesto en el equipo de hockey y pasarse el resto del año en la banca como le han apostado.
Sin embargo, a medida que conoce a Skye, Asher se da cuenta que la chica es todo lo contrario a lo que le ha tratado de demostrar, conquistarla no parece tan complicado como pensaba y el corazón de ella no parece ser el único en juego.