Diana Murphy ha sabido desde una corta edad, que su destino está escrito. Literalmente escrito y firmado por su padre, quien se ha tomado las molestias de comprometerla con un muchacho a quien no conoce. Siendo siempre obediente y un tanto sumisa, jamás se quejó, sin embargo, todo cambiará cuando sepa quién es su prometido y sobre todo la clase de reputación que tiene. Dylan Hunt, futuro barón de Petre, no es exactamente la imagen de la decencia y el decoro, pero para su padre es un candidato que podrá brindarle estabilidad económica, a pesar de no poseer un título de gran rango.
Diana tiene dos opciones, reformarlo o espantarlo lo suficiente para que incumpla el contrato, y para ser honesta consigo misma, jamás ha sido de las que creen que los libertinos pueden cambiar.
Cuarta entrega de la saga "Pasiones Ocultas".
Una vez le robó en sus propias narices, no iba a dejar que lo hiciera con su corazón.
El duque Werrington se prometió no amar a otra mujer, ya que había sufrido por el desamor de su hermanastra. No creía que pudiera amar con la misma intensidad que había amado. Pero el destino era tan juguetón que le puso en su camino a una ladrona. Lo que no se esperó era verla de nuevo, entrando en su vida como un huracán.
Alice o Ally era huérfana de padre y madre. Había conocido el mundo a través del orfanato y la calle. No tenía otro pensamiento que robar para sobrevivir. Una noche decidió robar al propio duque, ganándose su inquina.
¿Quién iba a pensar que se lo encontraría de nuevo?
Ella nunca había conocido el amor, ni siquiera sintió el amor de sus padres porque murieron antes que ella tuviera uso de razón. Aunque no quería amar, iba conocer dicho sentimiento a través del duque. No sin antes odiarlo y provocarle antipatía.
Ninguno de los dos estaban preparados para amar pero el destino les tenía varias sorpresas guardadas. Una de ellas: la oportunidad de ser amados.
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