Que ingenua ha sido la sirena al enamorarse de un pirata, aquel pirata que ha llegado con su sonrisa perfecta pero con el corazón encerrado en una jaula, dónde la llave está en poseción del barco que lo lleva, que ingenua la sirena al imaginar que podría hundir el barco y enseñarle al pirata que puede nadar junto a ella, la sirena que lo ha besado más de una vez y que ha dejado todo por aprender a caminar sobre la isla que tiene huellas de aquel pirata, la sirena que ha tratado de estar a la altura de un amor imposible y que ha fracasado, porque si, porque se ha enamorado de un corazón que la quiere sin pertenecerle y claro que sí, que ingenua la sirena al enamorarse del pirata equivocado.
"El corazón no decide de quien enamorarse y aunque a veces quisiéramos modificar el destino de nuestra vida, esta ya nos tiene reservado a ese alguien especial; no se sabe quien será, ni cuando lo conocerás, tal vez podrá ser alguien disfrazado de amigo o....... a un Enemigo"