Lo que nunca pude decirte
2 parts Ongoing A veces, el silencio no es ausencia de palabras, sino un exceso de sentimientos que no nos atrevemos a nombrar, ya sea por proteger el corazón ajeno o por miedo a quebrar el propio. Esta es la historia de un lazo que rozó la luz, pero terminó habitando en las sombras de lo no dicho.
Adeline y Eiden fueron amigos desde la infancia. Desde los cuatro años, su mundo fue un inventario de veranos compartidos, rodillas raspadas en la arena y pupitres contiguos. Pero, más allá de las competencias y las risas infantiles, existía un hilo invisible: un secreto latente que ambos sentían vibrar, pero que ninguno lograba descifrar por completo.
El destino, sin embargo, no entiende de esperas. Al cumplir los trece años, la infancia se fracturó. Eiden debió partir de Inglaterra, dejando atrás el aroma a lluvia de su hogar, las calles que lo vieron crecer y, sobre todo, a la única persona que conocía el sonido de su alma. Se marchó con las maletas llenas de recuerdos y el pecho cargado de una confesión que nunca encontró el momento (o el valor) para escapar de sus labios.
La distancia física, fue solo el comienzo, el verdadero abismo fue el tiempo.