Los criminales elaboran desde las sombras, mostrándose rara vez, pero ella no. Es una criminal con un largo expediente de errores que la hicieron ser lo que es hoy en día.
La guerra de los diez años se desatará, esta vez, con nuevos rostros que conocer, nuevas historias, secretos y errores que descubrir.
Venus Abbey ha llevado una vida alejada del crimen desde que fue nombraba ministra de la central más importante del mundo, la FEOM, ¿o eso es lo que les hace creer?
La FEOM alza a la ex criminal Venus como suya, pero, los criminales no estan felices al ver como su presa los captura y acaba con sus mafias.
El final de Abbey es lo que muchos criminales desean, pero el camino no será fácil, pues tendrán que luchar contra la inteligencia de su presa.
Tan sigilosa como una serpiente, tan hermosa como Afrodita, y LETAL como Atenea.
La guerra de los diez años ha vuelto, y solo los inteligentes podrán salir de ella.
Valentina nunca ha tenido suerte en el amor. Coqueta en silencio, admiradora de lejos y con un historial de enamoramientos fugaces, ha aprendido a mantener sus sentimientos bien guardados. Después de varias citas fallidas, llegó a la conclusión de que el amor no era para ella... o al menos eso creía.
A mitad de su carrera universitaria, se da un cruce de miradas con Alejandro Chardiego, el cual pone a prueba su mundo perfectamente controlado. No hablan, ni siquiera se saludan, pero cada encuentro visual es suficiente para hacerla perder el equilibrio.
El problema es que Valentina nunca ha sido de las que dan el primer paso. Y Alejandro tampoco parece dispuesto a hacerlo.
Pero nada es lo que parece. A veces la vida nos da la oportunidad, a veces nos la arrebata. A veces el destino abre caminos, otras los cierra sin previo aviso. Entre casualidades imposibles, emociones reprimidas y momentos que los pondrán al límite, descubrirán que no siempre se trata de atreverse a hablar, sino de no poder evitar sentir.
¿Se arriesgarán a romper el silencio o seguirán atrapados en miradas que lo dicen todo y, al mismo tiempo, nada? Porque en esta etapa universitaria, todo puede suceder... o nada en absoluto.