
Cuando miré esos ojos supe exactamente que toda mi vida ya no sería igual, y en ese momento no sabía si cambiaría para bien o para mal, pero ese color miel me atraía y ni hablar de lo que mi cuerpo reaccionaba cuando estaba cerca de él, y lo que mi mente me hacía imaginar como era estar en los brazos de este hombre. Ay Dios mio, ten piedad de mí.All Rights Reserved