Trabajar para el multimillonario Bright Vachirawit es tanto una bendición como una maldición. Una bendición porque el tipo es un gran jefe. He volado por todo el mundo en su jet privado y he visto lugares con los que sólo podía soñar, todo con su dinero. Conocí a reyes y reinas, me codeé con la élite social y recibí bonificaciones que hicieron que la mayoría de la gente se desmayara de envidia. Es una maldición porque mi jefe está para caerse muerto, quedar sin aliento, hermoso desde la parte superior de su melena negra de 1,80 m hasta la parte inferior de sus pies perfectamente formados. Tiene vívidos ojos azules y una sonrisa arrogante que ponía de rodillas a los hombres y mujeres mortales. Y es deplorablemente, horriblemente recto. Cuando alguien me ataca en un intento de llegar a Vachirawit, mi vida cambia en formas que nunca
podría haber imaginado. Cuando Vachirawit anuncia al mundo que es gay y que estamos comprometidos, no sé si estrangularlo o correr a esconderme. Me merezco algo mejor y Vachirawit no puede tenerme hasta que pueda demostrar que esto no es solo un truco publicitario.
*Esta historia no me pertenece yo solo lo estoy adaptando. Todos los derechos a su autor (@) respectivo *
Bright Vachirawit es la cabeza del reino de Bangkok, como rey siempre ha dado lo mejor de sí mismo por eso su pueblo lo admira y respeta... La reina Tu, esposa de Bright es una mujer que a simple vista parece amable, pero la verdad es muy diferente.
La corona exige a los reyes que tengan un heredero, lo intentan pero la mujer no logra concebir. Luego de muchos exámenes se enteran que la reina es infértil.
Él rey con la ayuda de su consejero conoce a un hermoso doncel quien de inmediato deslumbra al rey y lo escoge para lo que tanto necesita.
Win Metawin es un plebeyo que vive junto a su abuela la cuál está enferma y necesita una cirugía con urgencia.
Después de que él rey conoce al doncel va por él y presenta su propuesta, la cirugía de su abuela a cambio de llevar al heredero en su vientre.
-No, estoy sumamente consciente de mis palabras, entonces... ¿Qué me dices? ¿Aceptas pasar la noche conmigo?
*Esta historia no me pertenece yo solo la estoy adaptando.