Cuando perteneces a una clase social, bien llamada alta, y tu padre es de esas personas que les encanta mantener su honor y apellido por encima de todo, vives en una gran… miseria. Puedes tener todo lo que quieras, puedes ser la más consentida de todas, pero cuando realmente quieres hacer caso a lo llamado 'corazón' siempre habrá un pero que no te lo permita, y un padre que te lo restrinja. Mi madre era mi mejor amiga, la mejor de todas, y murió hace un año hasta ahora. Ella nunca fue una mujer de orgullo, si no de corazón, y siempre lucho contra los paradigmas de mi padre para hacerme feliz, y lo logro, pero cuando ella se fue, muchas cosas perdieron sentido para mí. Y mi padre, se convirtió en alguien frío, más que nunca, y dejo de pensar en la felicidad, y comenzó a vivir solo al rededor del dinero, del dinero, y su puesto en la sociedad.
Fingir ser humana fue el papel más fácil de todos.
Fingir que no me importaba, ese fue el verdadero castigo.
Durante siglos me escondí del mundo que me vio nacer, borrando mi nombre, mi rastro y mis pecados.
Me exilié para proteger lo que amaba, para que nadie más muriera por mis decisiones.
Pero nada permanece enterrado para siempre.
Cuando el pasado regresó con un rostro que juré haber visto morir, entendí que la eternidad no olvida... solo espera.
La Universidad NEMEX debía ser mi refugio, no el punto de partida de otra guerra.
Entre ciencia, secretos y traiciones, descubriré que la verdad puede ser más letal que cualquier criatura... y que la inmortalidad no es un don, es una condena con buena iluminación.
Esta no es una historia de amor eterno.
Es una historia sobre las consecuencias de desafiar lo que nunca debió ser despertado.