En memoria de la mujer que me dio la vida, esta es la historia de las esperanzas y las ironías de la vida.
Los años van pasando y tu partida sigue marcando mis días.
Estaré feliz de que conozcas nuevas y delicadas fases de mi vida, de las que aprendí y de las que intento aprender. Será un largo viaje, no mueras hasta que mi historia haya terminado...