
Parte de su piel son sus huesos, Los cuales tintinean a su andar. Parte del dolor son sus besos, ¡Oh, qué besos! Esos besos que ya jamás sentirá. Parte del peso lo ejerce la culpa, Culpa por perder ese refugio y ya no encontrar. Parte del temor que siente es por perderse, ¡Oh, perdida, perdida está! Y teme no volverse a hallar. Parte del cielo lo siente encima, Encima de su existencia nada más; Hundiéndose está y casi enterrada ya, Pues el Sino ya no la dejará inhalar jamás. Parte del júbilo lo origina el dolor, Dolor físico y emocional, Pues es su castigo permanecer mirando aquel amor, Aquel amor que nunca recuperará.All Rights Reserved