La magia antigua dicta que los bebés deben ser deseados con el corazón para poder tener uno, pero con el paso de los años se ha olvidado por los múltiples avances cientificos, pero el anhelo de un hombre por tener un hijo hace que esa tradición resurja.Los deseos del corazon son sumamente poderosos, la magia es voluble y sin embargo a veces puede jugar a favor cuando el anhelo es profundo y sincero.
Los bebés mágicos son una rareza de la naturaleza misma, bebés que realmente fueron deseados por sus cuidadores sin importar la edad o el lugar, las peticiones son simples, una carta, una moneda en un pozo, incluso frotar una estatua puede ser el vínculo para lograrlo, pero la magia siempre se asegurará de que sus regalos sean amados y cuidados.
Pedro desea un hijo, asi que consciente de la enorme responsabilidad se embarca en esa aventura de paternidad con todo lo que eso implica.
esta historia pertenece al reto de escritura de "Sandyshipp's Maximoff", a pesar de que era para octubre, he decidido realizarlo este mes.
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