
Y si el mundo te odia, que sus lanzas no ataquen tus ojos para que no se pierdan de los míos. . . . . . -Y dígame ¿Cómo pudo mantener esa relación aún sabiendo todo lo que él hizo? -Porque el soporte donde nos apoyamos fue tan fuerte, que nisiquiera lo mas letal lo pudo destruir.Tutti i diritti riservati