Ania acaba de salir de su academia y, gracias a sus increíbles calificaciones, es aceptada por el ejército. Un rango no muy destacable pero muy bueno para tener una base y llegar a ascender.
Es su primer día. El rito de iniciación es desayunar algunas cervezas y... ¿Qué pasa si no ha tenido tiempo de ir al baño? Su primera impresión y su futuro penden de un hilo mientras intenta no orinarse en los pantalones.
(RELATO 1)
All Rights Reserved