Hera es segura de sí misma, es brillante, hermosa, humilde, inteligente y curiosa, todo lo que quiere lo consigue, es muy ambiciosa con sus estudios obteniendo una beca en la universidad de sus sueños y en su carrera soñada. Unas de las mejores almas noble y bondadosa, rodeada de gente que la aman y respetan.
Hace unos años atrás cuando ella apenas empezaba su carrera en medicina, tuvo un flechazo ¨amor a primera vista¨ con unos de los estudiantes más reconocido de la universidad, pero eso solo se quedo en un simple ¨flechazo¨. Su mejor amiga resulto ser la hermana de aquel chico que ella admiraba desde las sombras, eso, la llevo a convivir un año con aquel chico hasta que se graduó y él decidió irse para el ejército de Londres FADL {fuerza armada de Londres}, pero en ese año ella se dio dé cuenta de la clase de chico que era cambiando su ¨flechazo¨ de amor y admiración por odio y decepción. Ella nunca le confesó lo que sentía por él y esta gradecida por no haberlo hecho, pero lo que ella no sabe es que él lo sabía muy bien.
El es un hombre capaz de conquistar el mundo solo con chasquear los dedos ¿su debilidad? Nadie la conoce, todos tratan de buscar cual es su punto débil para poder destruirlo, sin saber que siempre estuvo cerca, pero a la vez tan lejos de él. Hasta que en día una decisión apresurada lo llevo a revelar lo que él tanto quería proteger, poniendo eso en la mira de todos sus enemigos, pero la decisión fue algo que se le salió de las manos ¿por celos? O ¿fue una estrategia de su parte?
Un compromiso no deseado, donde habrá amenazas, confesiones y sentimientos encontrados.
El regresara y no a hacer los días de Hera mas lindo y tranquilos, al contrario, una tormenta se acerca destruyendo todo a su paso.
Escucho pasos detrás de mí y corro como nunca.
-¡Déjenme! -les grito desesperada mientras me siguen.
-Tienes que quedarte aquí, Iris. ¡Perteneces a este lugar! ¡Tú no eres una humana normal! -grita un guardia sin dejar de perseguirme...
-¡No! Yo pertenezco a mi ciudad, con mis padres... -cuando estoy por llegar a la salida veo a dos chicos.
Practicando con espadas...
-¡Sky! ¡Atrápala! -grita Rick...
Uno de los chicos desvía su mirada y nuestros ojos se conectan
Sus ojos dorados me miran fijamente...
Revolotea despreocupado su cabello rubio, pero luego...
Se da cuenta de lo que sucede y me apunta con su espada
Yo me detengo inmediatamente...