Hay veces en las que te sientes inspirado, con ganas de salir de todo lo que te hunde. Hay veces en las que tienes esperanza de que algún día estarás mejor. Que sanarás.
Pero hay otras, en dónde por más que quieres nadar en contra de la corriente, no puedes. Y te decides por la opción de quedarte ahí hasta que tú cuerpo deje de sentir dolor y, lentamente, te sumerges en lo profundo del océano. Dónde todo es solitario y tus pesadillas se hacen realidad.
• • •
Tenía una voz amable y rasposa, una risa única y contagiosa que iluminaba mis días, incluso en los oscuros. Era como el sol. Una chica de luna, tan silenciosa como las olas del mar y, por supuesto, una linda violinista.
la chica del aquel mar era, sin lugar a dudas, cautivadora.
(Paulina Villarreal × fem oc!)
Soy una "x" acostumbrada a vivir al final del abecedario. Tengo que hallar mi valor y para eso necesito despejar los demás factores, aquellos que no me sirven pero constituyen lo que soy. Algunos suman con melodías y versos y lunas. Otros restan con traiciones y desamor. Todos tienen su lugar bien ganado al otro lado del signo "igual". Soy una "x", soy la incógnita de esta ecuación escrita en el pasado y que el presente me obliga a resolver.
............................
Me llené los ojos de mar y traté de decirle que no tiene la culpa de que lo hayan desparramado tan cerca del frío y se hayan olvidado de ponerle colores. Quise agradecerle sus primeros auxilios de respiración boca a boca cuando con su aire salado me dio el oxígeno que me faltaba. Es lo único que me llevo. Sus siestas de agua sin espuma, su furia de grises en guerra, su noche de espejo de luna, su palabrerío constante de olas y caracoles.