
NO SOY TU DULCINEA Fueron las palabras con las que se recuerda a la doncella de este cuento, uno que no digo yo, me lo contó el amigo del amigo de mi buen vecino, que relataba la historia de una hermosa noble que fue atormentada no por espectros ni maldiciones, sino por un hombre, por ni más ni menos que no su fortuna, no su belleza, solo por una cosa: su nombre.All Rights Reserved